La mirada atrae, enseña, señorea. La mirada
de Jesús salva. Jesús nos mira y nos "recrea". Nos
atrae sin remedio.
Jesús, el Hijo de Dios, es la mirada del
Padre.
Juan de la Cruz comenta que "el mirar de
Dios es amar". "La mirada de Dios limpia, embellece y agracia.
Y Teresa de Jesús, nuestra Santa Madre, dice
que una vez que vio la mirada de Jesús, su belleza en esa
mirada, se sintió sanada interiormente.
¿Te dejas mirar por Jesús?
¿Te expones a su mirada, llena de bondad y
misericordia?
Si quieres comenzar bien la oración deja las
preocupaciones a un lado y muéstrate cual eres ante Jesús, que
El con su mirada te sanará.
"Solo
te pido que lo mires y
que te dejes
mirar por El."
Teresa de
Jesús.
Ensimismarse en la mirada y en dejarse mirar por Jesús
una de las claves del pensamiento de
Teresa de Jesús y Juan de la Cruz.