EL ESPÍRITU GUÍA CADA ETAPA DEL CAMINO CON LA LLAMA DE AMOR VIVA QUE ENCIENDE EN EL CORAZÓN.
"Las aguas torrenciales no podrán apagar el Amor , ni abnegarlo los ríos.." (Cant.8)
El amor no es para retenerlo en el corazón sino para comunicarlo y escucharnos unos a otros.
Los orantes traspiran calor humano, sensibilidad y realismo: compartir con el otro el dolor, la alegría.