LA REGLA, nuevas perspectivas  

M. Cristina Kaufmann o.c.d.

Carmelo de Mataró

28- 31 de octubre 2000

Antes que nada quiero dejar claro que todo lo que voy a decir es muy subjetivo. No he podido ni he querido hacer un estudio de la Regla. He leído con mucho interés y con gran agradecimiento los trabajos del último definitorio general que se celebró en el Monte Carmelo, dedicado al tema de la Regla de la Orden. Hay estudios muy profundos, formativos y llenos de espíritu que me han abierto horizontes nuevos en la interpretación de nuestro documento.

Quisiera ahora compartir simplemente algunas experiencias, pensamientos o deseos de cara al momento presente de nuestras comunidades. Lo que he visto, o lo que me parece ver y comprender es lo que me ha inspirado en este trabajo. Hace 36 años que estoy en el Carmelo. Prácticamente todo este tiempo lo he vivido en el ambiente de la renovación suscitada por el Concilio Vaticano II. Todos estos años han estado de alguna manera bajo el influjo de un intenso movimiento en las comunidades y entre las comunidades y también en el interior de muchas hermanas. Muchas energías de estos años han sido dedicadas a la tarea de responder a la llamada de la Iglesia a través del Concilio a la renovación de nuestra Orden, de nuestras comunidades. Todos sabemos que han sido años de tensiones fecundas que nos han ayudado a avanzar con prudencia y coraje a la vez, con fidelidad y creatividad. Pero también han sido años de dolorosas divisiones, de intrigas y de insolidaridad dentro de la Orden, de lamentables alejamientos y enemistades. Hace tiempo que yo siento dentro de mí como que este tiempo de controversia, de lucha ha tocado a su fin y me siento invitada a una nueva etapa, a concentrar todos mis esfuerzos y mi interés en encarnar hoy, aquí, en el marco real que Dios me brinda para realizar mi vocación, el carisma teresiano-sanjuanista. Estoy convencida que una época concreta, la que va desde la fundación de San José en Ávila en l562 hasta hoy, toca a su fin para muchos Carmelos en Europa, quizá en el mundo occidental en general.

Al acercarme más intensamente a la Regla Primitiva me he sentido en la misma coyuntura que la Santa Madre Teresa y la que N. P. General nos presenta de cara a la celebración del próximo Capítulo General: "Volver a lo esencial" que todavía no he podido estudiar a fondo. La lectura que he hecho de la Regla ha nacido de lo que estoy viviendo actualmente y que intuyo que nos tocará a vivir en los próximos años. He visto como tres niveles desde donde la Regla nos puede hoy iluminar el camino, y ayudarnos a encarnar el ideal carmelitano en cada lugar y en cada cultura. Jesús es el centro de la Regla ya que no puede haber Regla más allá del evangelio. La Regla está presente en la obra de la Santa Madre que la hizo descansar sobre el fundamento de "aquellos Santos Padres nuestros del Monte Carmelo". A nosotras nos toca ahora encarnar la Regla y actualizarla desde la herencia teresiana de hace cuatro siglos. Una relectura de la Regla nos puede ayudar a ver lo esencial del carisma teresiano-sanjuanista y discernir la voz del Espíritu en nuestro momento histórico.

1.  Jesucristo en la Regla.

2. La Regla en la Santa Madre.

3. Nosotras en la Regla.

 

© Virtudes Parra y Lourdes Lorente  Últimos datos 23/07/03 10:07:21   Web 2000-2003