Beata Isabel de la Trinidad

Una Carmelita, es un alma que ha contemplado al divino Crucificado, que le ha visto ofrecerse como victima a su padre por las almas y reflexionando a la luz de esa gran visión de la caridad de Cristo, ha comprendido la pasión de amor de su alma y se ha entregado como El.

En la montaña del Carmelo, sumergida en el silencio en la soledad y en una oración ininterrumpida, pues se prolonga a través de todos sus actos, la Carmelita vive ya como en el cielo, solamente de Dios

Por eso la Carmelita está hambrienta de silencio para escuchar siempre y penetrar cada vez más en su Ser infinito...

Mi corazón no está libre

El mar

Entrada en el Carmelo

He mirado y comprendido

HEME AQUÍ"

 

© Virtudes Parra, Lourdes Lorente Últimos datos 08/09/07 14:20:13   Web 2000-2007