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"DIOS NOS HA DADO A SU ÚNICO
HIJO"
(Jn 3,16) |
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Faz
bendita de Jesús, marcada por el sufrimiento grabada en mi memoria,
Tú eres el rostro del Eterno que descubriré a mi entrada en la
Vida. | |
| Acuérdate de aquella triste
noche, |
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| noche de tu agonía, |
| en la que con tu sangre se
mezclaron tus lágrimas. |
| ¡Perlas de amor, cuyo infinito
precio |
| hizo que germinaran |
| en esta tierra virginales
flores! |
| renacer hizo el gozo de tu
bendita alma. |
| Mas tú, Jesús, me viste |
| en medio de tus lirios, |
| ¡acuérdate! |
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| Acuérdate: un Condenado a
muerte, |
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| abrevado de amargo
sufrimiento, |
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| alzó al cielo los ojos, y
exclamó: |
| '¡Un día me veréis aparecer
con gloria, |
| nimbado de poder, sobre las
nubes!". |
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| pues su gloria inefable
permanecía oculta. |
| Príncipe de la paz, |
| yo sí te reconozco... |
| ¡Yo creo en ti ! |
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| ¡Acuérdate de que hasta
entre los tuyos |
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| siempre desconocido fue tu divino
rostro! |
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| ¡y bien sabes, Señor, que te he
reconocido! |
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| Te reconozco, si, ¡oh rostro del
Eterno!, |
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| aun a través del velo de tus
lágrimas |
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| descubro tus encantos. |
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| Tu velado
mirar |
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| mi pecho consoló, |
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| ¡acuérdate! |
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| Acuérdate de aquello que
dijiste |
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| el día de tu triunfo: |
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| "!Dichoso el que
sin ver en plenitud de gloria |
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| al Hijo del Altísimo, sin embargo
creyó!" |
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| Desde la oscura noche de mi fe,
en esta vida, |
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| yo te amo ya y te adoro. |
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| Para verte, Jesús, espero en paz
la aurora, |
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| De que no es mi deseo |
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| aquí en la tierra verte |
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| ¡acuérdate! |
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| (SANTA TERESA DEL NiÑo JESÚS.
Poesía 22. Obras Completas, pp. 744-746)
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«Al nombre de Jesús, toda
rodilla se doble,
y toda lengua
proclame:
Jesucristo es
Señor
para gloria de Dios Padre» (Fil
2, 1 0-1 l).
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