|
Nuestra comunidad actual la formamos doce
hermanas profesas, con la misión específica que señala nuestra Regla:
“Vivir
en Obsequio de Jesucristo”.

Tanto
en nuestro retiro como nuestra
clausura están en función de la más íntima comunión con Dios, saboreando
el “el
estar muchos ratos a solas con quién sabemos nos ama”
y este es precisamente nuestro apostolado eclesial: “Rogar
al Dueño de la mies”. Nuestra misión dentro del
gran árbol de la Iglesia es de raíces sanas y profundas para que las hojas
y frutos tengan vida abundante. En lenguaje de nuestra hermana Santa
Teresita de Liseux: “en el corazón de nuestra Madre
la Iglesia queremos ser el amor”

|